Llegan las vacaciones de Primavera y me arranco con mi pequeño Ibiza hasta Francia, para encontrarme con dos buenos amigos que viajan en su California. Nuestra primera parada es la estación de esquí Luz-Ardiden. Llego a las 2 pm y engullo un pincho mientras me enfundo mi outfit de esquí y me encuentro con María y Manu. Las horas de coche me dejan anquilosada y salgo eufórica del telesilla. On fireeeeeee!!
Pont D'Espagne, Cirque du Gaube, Midi Pyrénées
Nos despertamos en nuestro rincón atechado "furgo perfecto", cerca de Cauterets. Sólo tenemos el mapa y la guía de zonas colindantes a la nuestra, por lo que decidimos probar suerte en Pont D'Espagne. Resulta ser un lugar fascinante que, siendo Semana Santa, encontramos repleto de grupos de turistas en raquetas y de esquiadores de fondo. Llegamos en coche hasta un parking de pago desde el que se puede coger un teleférico, ir a pie por un camino específico (con raquetas o esquís en invierno) o acceder a una pista de esquí de fondo. Lamentablemente está prohibida la entrada a perros en ciertos períodos (recomendable consultar las restricciones) y Teo se queda en la furgoneta.
El
recorrido transita por un bonito pinar con senderos de granito; las rocas exhiben formas exuberantes talladas al capricho de los hielos. Subidas, bajadas escalones y
riachuelos nos obligan a quitarnos los esquís y llevarlos de la mano una
y otra vez, hasta que llegamos al lago Gaube, la joya de este pequeño
recorrido. Rodeamos el lago mirando de soslayo las pendientes, muchas de
las cuales ya han descargado parte de su peso en forma de nieve y tierra.
También es posible atravesar el lago, pero este año no ha hecho demasiado frío y
algunos excursionistas nos desaconsejan hacerlo.
| Lago de Gaube |
| Roca de granito erosionada |
Aunque es un lugar muy recomendable para conocer, las zonas de valle que recorrimos son muy poco
aptas para el esquí de travesía, salvo que hubiera la nieve necesaria para cubrir por completo los caminos y arroyos que lo surcan. En cambio los
collados y los picos del Vignemale tienen buenas travesías, pero hay que asegurarse de que el riesgo de avalanchas sea mínimo. En nuestro caso la lluvia y el aspecto de las pendientes a medio caer (riesgo 3 de aludes) nos dieron la vuelta.
Cauterets, Midi Pyrénées
La improvisación mañanera nos devuelve al esquí de pista y aterrizamos en Cauterets. En un primer momento intentamos acceder por carretera y llegamos al parking de Le Coubert. Allí hay un teleférico, pero no funciona por los estragos de una avalancha. Aunque vemos factible foquear desde allí, nos dicen que está prohibido hacer travesía en la estación y sus alrededores -¡Malditos!-, así que volvemos al pueblo y cogemos un teleférico para acceder a ella. Toca día de esquí follonero con un aire mucho más limpio de lo habitual, gracias a la ausencia de parking. El paisaje que nos envuelve es extraordinariamente alpino y las pistas anchas y bien trazadas; las bajadas me saben deliciosas.
La improvisación mañanera nos devuelve al esquí de pista y aterrizamos en Cauterets. En un primer momento intentamos acceder por carretera y llegamos al parking de Le Coubert. Allí hay un teleférico, pero no funciona por los estragos de una avalancha. Aunque vemos factible foquear desde allí, nos dicen que está prohibido hacer travesía en la estación y sus alrededores -¡Malditos!-, así que volvemos al pueblo y cogemos un teleférico para acceder a ella. Toca día de esquí follonero con un aire mucho más limpio de lo habitual, gracias a la ausencia de parking. El paisaje que nos envuelve es extraordinariamente alpino y las pistas anchas y bien trazadas; las bajadas me saben deliciosas.
Travesía al Pic Des Tentes, Gavarnie, Midi Pyrénées
Un día estupendo para ponerle las pieles a los esquís, sopla viento sur en el aparcamiento, pero la estación de Gavarnie, que ya terminó la temporada este año, protege nuestro recorrido. Es la primera travesía de Nacho, a sus 10 añicos, y la segunda de su hermano de 13. A duras penas encontramos unas botas que le valgan en el alquiler y tiene que cogerlas una talla grandes, sale eufórico de la tienda con su equipo anunciando que le queda como anillo al dedo. Empezamos la marcha con paradas y tomas de contacto, pero cuando empezamos a coger pendiente Nachete toma la delantera y nos abre huella a siete adultos, un niño y un perro. ¡Qué tiemblen las montañas: llegan las nuevas generaciones!
Ascendemos poniendo todos nuestros sentidos en el estado de las placas que nos rodean, algunas se ven resquebrajadas bajo un fino paño de nieve fresca. Teo está desatado y exultante; nos vemos obligados a llamarlo al orden para que no se precipite pendiente abajo con tanto entusiasmo. Sus cuatro patas y su corta estatura parecen ventajosas en ese terreno, y acaba por doblar al resto del grupo con sus carreras. Hacemos cima sin incidentes y descendemos por la pendiente opuesta disfrutando de una nieve formidable; un poco a tientas, eso sí, porque no tenemos claro si las formas del relieve van o vienen.
Un día estupendo para ponerle las pieles a los esquís, sopla viento sur en el aparcamiento, pero la estación de Gavarnie, que ya terminó la temporada este año, protege nuestro recorrido. Es la primera travesía de Nacho, a sus 10 añicos, y la segunda de su hermano de 13. A duras penas encontramos unas botas que le valgan en el alquiler y tiene que cogerlas una talla grandes, sale eufórico de la tienda con su equipo anunciando que le queda como anillo al dedo. Empezamos la marcha con paradas y tomas de contacto, pero cuando empezamos a coger pendiente Nachete toma la delantera y nos abre huella a siete adultos, un niño y un perro. ¡Qué tiemblen las montañas: llegan las nuevas generaciones!
Ascendemos poniendo todos nuestros sentidos en el estado de las placas que nos rodean, algunas se ven resquebrajadas bajo un fino paño de nieve fresca. Teo está desatado y exultante; nos vemos obligados a llamarlo al orden para que no se precipite pendiente abajo con tanto entusiasmo. Sus cuatro patas y su corta estatura parecen ventajosas en ese terreno, y acaba por doblar al resto del grupo con sus carreras. Hacemos cima sin incidentes y descendemos por la pendiente opuesta disfrutando de una nieve formidable; un poco a tientas, eso sí, porque no tenemos claro si las formas del relieve van o vienen.
| Subiendo hacia Pic Des Tentes |
![]() |
| Cima de Des Tentes |
Regresamos al aparcamiento donde asaltamos las reservas de chocolate y damos buena cuenta del bocata de chorizo, que la ventolera de la cima Des Testes no nos había dejado catar. Por último cambiamos las botas de esquí por los playeros, y la ropa térmica por el atuendo furgonetero. ¡Estamos listos para volver a casa!?
