De Noreste a Noroeste
Este año el invierno llegó en diciembre ya que, por más que las cosas cambien, el calendario estacional es obediente con las directrices. Sin embargo las nevadas y el frío se retrasaron según aquél, y prevalecieron temperaturas más propias de la Primavera. En Diciembre y en Enero el buen tiempo invitaba a escalar, pero el sol Gasteizarra no brillaba en los umbríos pies de vía de Euskalherria. Mis dedos protestaban una y otra vez por la injusticia de dejarlos sin sensibilidad y obligarlos a agarrar cantos que no sentían. Mi cuerpo en general se quejaba por empeñarme en llevarlo a hacer tales acrobacias, en un momento en que ni mi voluntad ni las condiciones me invitaban a ello; sin embargo ya hacía meses que sí me pedía nieve... pero el capricho no llegaba. Cuando pensábamos que el invierno se escapaba dejando un rastro de desilusión anacrónica, irrumpieron las nevadas con elegancia.Panticosa, Los Batanes y Astún
Estreno la temporada en el Pirineo Aragonés y al fin puedo empezar a engrasar las rodillas. Cuesta y retuerzo una en el primer embate fuera de pista, lo que me pasará factura más tarde en las dichosas vueltas maría. Por lo visto el yoga no ha sido suficiente para mantener el tono, y sólo tórpidamente van mejorando cuerpo y mente.
| "Outsiders" Astún |
Continúo conociendo Pirineos, hoy toca madrugón de los que duelen y nos vamos a Isaba. Salimos desde el parking de Zuriza y hacemos una ruta progresiva y sencilla hasta el Petretxema. Las vistas son un regalo desde que nos enganchamos los esquís. La nieve está algo pesada pero hace un día espectacular y caluroso, idóneo para dar un paseo a la orilla del mar; pero el vicio nos devuelve a la montaña y la vuelta la hacemos remando sobre los esquís.
Se trata de un bello territorio en el extremo oriental de la Cordillera Cantábrica. Esta peculiar temporada se ha visto beneficiado con varios paquetones de nieve, pero sus cotas poco elevadas no siempre pueden lucir un espectáculo tan níveo. Nuestro objetivo fue Castro Valnera, un recorrido muy sencillo dadas las formidables condiciones de la nieve; de haber estado dura, el corredor que superamos para llegar a la cima, le habría dado cierto ambiente.
San Lorenzo, La Rioja
Escogemos la pista más a la derecha desde el parking de Valdezcaray. Se trata de una subida suave y con buena nieve, refugiada de los apuros de la estación. Normalmente las palas superiores de este recorrido suelen estar muy duras debido a su orientación y a los vientos que galopan por ellas. Afortunadamente la encontramos en estupendas condiciones, con un agarre inmejorable para la ascensión y una bajada de calidad. La visibilidad, en cambio, no está a la altura de las circunstancias y mi compañero espachurra un eskí contra un muro oculto bajo un montículo de relieve incierto. Intentamos hacer un apaño con cinta americana con nulos resultados, y pasa a probar todo un repertorio de técnicas mono-eski. Algunas recordaban bastante al skate-board, otras no tanto...; pero ninguna de ellas convence a Haritz, que acaba por atarse las dos tablas a la mochila y continuar a pie el resto del camino. ¡Sabia decisión! Al menos no hubo que lamentar daños personales :P
| Cima de San Lorenzo |
Recibimos abril y con él 50 centímetros de nieve fresca obsequiados a la cordillera astur-leonesa. No puedo evitar salir disparada para ver a qué sabe. Sin mucha reflexión y con algo de cautela, nos acercamos a las inmediaciones del Torres y a la Muralla de Valverde, para intentar domar la nieve virgen con nuestras tablas estrechas. No ha dado tiempo a que transforme y está bastante profunda y por dos veces aterrizo de cabeza bajo el manto. Al tercer asalto parece que le voy cogiendo el tranquillo, pero lo bueno dura poco y topamos con la carretera comarcal donde hemos dejado el coche. Final de trayecto. Me llevo un bonito regalo para los cinco sentidos y buen sabor a nieve (literal).
| Pico Torres y Muralla de Valverde |
| Vista del Toneo (1/04/2016) |
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